Ábreme la puerta de tu corazón por completo Y permíteme entrar en él sin reservas. Quitaré de él todo aquéllo que te agobia. Quedará dentro de él sólo amor y ternura Para compartirlos entre los dos.
Permíteme hacer de este instante uno eterno Hacer de los minutos horas interminables. Así quedarnos supendidos en el tiempo. Hacernos de cuenta de que el mundo es nuestro Que juntos lo creamos y de él somos dueños.